09 des.

(D) Sobre autores y editores

La noche del 5 de enero de 2013 mandaba parte del manuscrito de mi libro de iconografía sobre los monumentos de Barcelona a 11 editoriales catalanas… y esa semana mismo llegaron los reyes magos de oriente para cumplir mi sueño…



En total, 5 editoriales me respondían sorprendentemente casi de inmediato: con algunas hablé por teléfono, con 2 hice una entrevista y finalmente, escogí la que me pareció más afín que, a su vez, me ofrecía mejores condiciones: 1000 euros de avanzadilla por el trabajo ya hecho que yo esperaba invertir en reemplazar mi prehistórico ordenador…

Y empiezo a pensar dos cosas: o me equivoqué de editor o mi libro está maldito…

Cuando entré por la puerta del despacho, aún en pie, lo primero que se me preguntó fue a quién iba dirigido al libro. “A los amantes de Barcelona”, respondí.

Caí bien y me hicieron tomar asiento.

Después de charlar un ratito, me pusieron tres o cuatro libros delante y me pidieron que seleccionara el que yo veía más afín…Me sentía como Indiana Jones escogiendo grial…Elegí uno modesto, más bien de bolsillo…quería algo manejable y accesible…Pero creo que ellos ya tenían en mente hacer algo más grande…y más caro, claro…
 
Le dije que trabajaba en el bus turístico y que había contactado a la directora de Productos Turísticos de Turismo de Barcelona. Y que le había propuesto ofrecer el libro como regalo de Navidad para los trabajadores del busEl editor, por su parte, contactó al jefe de publicaciones del Ayuntamiento, con quien ha colaborado en algunas co-ediciones y me comentó que el Ayuntamiento había dicho, literalmente, que si su hermano jugaba, él jugaba también. Y literalmente es así: el jefe de publicaciones del Ayuntamiento es el hermano del tesorero de Turismo…Todo queda en familia…

Si colaboraba Turismo, el Ayuntamiento también lo haría; sino, no. Después de tres meses de insistencia, la directora de Productos Turísticos accedió a recibirnos para que le explicáramos, básicamente, cuánto costaba el libro. Lo demás, era pura utopía…

El título y la portada

En cuanto tuvo la ocasión, el editor me fulminó la portada y el título. Yo lo quiero titular Barcelona: Bellesa i Oblit (Barcelona: Belleza y Olvido) porqué no puede tener otro título pero el editor dijo que no era comercial y apostó por “La Barcelona monumental”. 

Me horroricé tanto que busqué desesperadamente otro título. 

Como esperábamos la colaboración de Turismo y el Ayuntamiento, pensé en una viñeta antigua que fidelizaba más con los eslóganes del Ayuntamiento y propuse: “Barcelona És-Cultura”. Coló y pude desterrar a “La Barcelona Monumental”… pero cada vez que salgo con “Bellesa i Oblit” el editor cambia de tema…


Tampoco la portada no le parecía bien, decía que no se reconocía el monumento que proponía y que tampoco era un monumento muy conocido. No dudo de la experiencia del editor: el sabe más que yo qué es lo que más vende, lo que puede tener un envoltorio más atractivo…pero yo no busqué la portada, ella me encontró a mí y me pedía justicia a gritos…Es una imagen tan bella como olvidada, desgarradora e irreconocible…como la ciudad misma…Pero mi portada no le gustó al editor por irreconocible…Qué paradojas…Creo que mi editor no entiende la naturaleza del libro…y si cambia el título y la portada, el libro quedará desmembrado y no sé si lo voy a reconocer o será como un hijo bastardo. 

La foto que querría de portada es la que, a lo lejos, parece “un genocidio monumental”. Es de Pepe Encinas y pertenece al montaje del monumento del doctor Robert, en la plaza de Tetuán, a principios de los ochenta, cuando fue descubierto y se volvió a poner en la vía pública. Y esa foto, aunque no lo parezca “a priori”, es una metáfora de cuando, en Barcelona,  triunfó la belleza sobre el olvido


Considerado como el único alcalde honesto que ha tenido la ciudad de Barcelona, Bartomeu Robert se rebeló contra el Estado y dimitió para no tener que aplicar a los ciudadanos unos impuestos injustos que pretendían sufragar algunas de las pérdidas económicas fruto de la caída de los territorios de ultramar: Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Cuando murió el doctor Robert, los ciudadanos le erigieron un monumento por suscripción popular. El monumento fue puesto en la plaza Universidad. 

Después de la Guerra Civil, por “catalanista” fue desmontado y desapareció del mapa. Como se fundían los monumentos para fabricar artillería, se pensó que había sido fundido. De hecho, la bandera y uno de los personajes fueron fundidos pero el resto del gigantesco monumento, se esfumó sin dejar rastro. 

A principios de los ochenta, unos obreros llamaron al Ayuntamiento. Estaban excavando para construir un edificio y encontraron enterradas unas estatuas: lo leí en el libro de Monumentos de Barcelona, pero me encantó poder conocer al fotógrafo que vivió y capturó esos momentos mágicos, Pepe Encinas. Me contó que se sentían como Howard Carter descubriendo la tumba de Tutankamon…Resultó que, en el año 40, cuando el régimen franquista lo hizo desmontar, algun funcionario del Ayuntamiento dio orden de esconderlo para que no fuera destruido…

Poco después de encontrarlo era vuelvo a montar, pero como en Universitat habían hecho las obras del metro, pensaron que era demasiado peso y lo pusieron en Tetuán. 

El precio de la ilusión…

Después de tres meses de insistencia, la directora de productos turísticos de Turismo de Barcelona, nos recibió sin mucha ilusión y la entrevista fue un desastre. Turismo no iba a regalar el libro para Navidad y, de rebote, el Ayuntamiento tampoco quiso colaborar. 

El problema principal que tiene el libro es que el editor quiere hacer un libro carísimo, precioso, con fotos en color a mansalva, delicioso, exquisito…en su línea…

No es que no me parezca bien, al contrario, me enorgullece…pero soy escritora novel y creo que no hace falta tanto…Yo llegué con una idea de libro sencillo, manejable, algo pequeñito pero consistente. Más bien creo que tiene perfil de libro “de fondo”, de esos que no son un super ventas pero resisten mejor el paso del tiempo… Como la ciencia ficción conceptual: que no tiene tanta pirotecnia y suele envejecer mejor…

El libro salía muy caro y ni el Ayuntamiento ni Turismo querían colaborar, así que al editor se le ocurrió hacer un crowdfounding…

Para hacerlo necesitaba algo con lo que compensar a los posibles mecenas, así que intenté que el editor me detallara qué se podía ofrecer. Por mi parte, busqué patrocinadores: llamé a las puertas de El Corte Inglés pero allí no contestó nadie. Pensé que sería un detalle si ofrecían una copita de cava en su restaurante. Así los lectores podían leer el capítulo de la plaza de Catalunya con perspectiva…desde lo más alto…y de paso, vete tú a saber, quizás esa persona compraba algo en sus almacenes…o se tomaba un bocadillo o una tapichuela aprovechando la lectura… Pero nada, ni rastro. El editor dijo que les contactaría pero no creo que lo haya hecho….


Por otro lado, tuve una agradable sorpresa: desde los pabellones Güell, me contestaban que sí, que podían hacer un descuento en el precio de la entrada del monumento. Me emocioné mucho porqué es uno de mis favoritos, es el Jardín de las Hespérides que Gaudí construyó en Barcelona, su primera obra arquitectónica, que olvidada en los límites de la ciudad, depara un sinfín de sorpresas. Le dije al Sr. Bosch de Patrimonio, que es con quien hablé, que el editor se pondría en contacto con él…pero creo que tampoco lo hizo…Con lo poco que tenía, intenté un crowdfounding y me puse a rellenar formularios, lo mandé y me contestaron que no lo veían apropiado…

Un amigo me dijo que era normal: si ya hay editor…¿por qué un crowdfounding? Eso fue a principios de verano…aunque insistí llamando y mandando emails, el editor tenía mucho trabajo y ni siquiera me devolvía las llamadas y los emails…El 20 de noviembre quedábamos de nuevo y me dijo que no entendía por qué el Ayuntamiento no quería colaborar, ni Turismo, que era un proyecto redondo…

Le pregunté si realmente quería publicar este libro y me dijo que sí, que sí, que hacía tiempo que no veía algo tan bien documentado…pero que no tenía dinero y que teníamos que hacer un crowdfounding…Le dije que ya lo había hecho en julio, tal y como me pidió y que me lo habían denegado; que se lo había mandado todo por email. Pero creo que no los leyó y por eso ya ni se acordaba…Dijo que se tenía que probar otra vez…Insistí en el hecho de hacer un libro más modesto, dijo que pediría otro presupuesto. Le pregunté qué pasaría si el crowdfounding no iba bien…si lo publicaría igual. Me dijo que depende de lo que costara la edición “modesta”: si ronda los 6000 euros, habrá libro…sino, no. 

Así que mis ilusiones parece ser que cuestan unos 6000 euros… 

En la viñeta vemos al doctor Robert y a su paciente: Barcelona. Pertenece a la revista satírica L’Esquella de la Torratxa y es de 1899. La viñeta se titula: “La primera visita al médico” y el doctor Robert visita a la enferma que le pregunta: “¿Qué le parezco que tengo? y el doctor contesta: “Una desadministracionitis aguda de la que no sé si nos vamos a librar“. ¡Que no falte el humor!

Pero bueno, como no hay mal que por bien no venga y como a todo le saco yo brillo porqué la necesidad agudiza el ingenio, si Turismo no juega ni el Ayuntamiento tampoco, me dirigiré directamente a los amantes de Barcelona, a quien he dedicado un juego aprovechando el contenido del capítulo que dedico a uno de los espacios de la ciudad que más se admira y menos se mira: la plaza más fastuosa de Barcelona…

El capítulo se llama plaza de Cataluña: la historia de una agonía. 
¿Quieres jugar?  

 

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