03 Jul

Una historia cultural del humor (III)

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BREMMER, J., ROODENBURG, H.: Una historia cultural del humor.

Textos de Peter Burke; Aaron Gurevich; Jacques Le Goff. Ediciones Sequitur 9788495363015

Cicerón, Plauto y la risa romana por Fritz Graf (29-37)

“El educado ingenio de la Roma antigua es más ingenioso que el ático”. Cicerón.

“Roma cultivó los dos principales géneros humorísticos, la comedia y la sátira. Quintiliano insiste en que los romanos inventaron y cultivaron la sátira literaria. Pero añade que “en la comedia, estamos rezagados”.

Seguramente estimó, siguiendo a Aristóteles, que la comedia ática era mejor. Cicerón había afirmado que que el humor de Plauto igualaba a Aristófanes y el de la comedia antigua ateniense. Esta afirmación debe analizarse en su segundo libro de De oratote. El capítulo de Quintiliano en Institutio oratoria retoma muchos de los argumentos de Cicerón.

Quintiliano afirma que Cicerón fue censurado por exceder los límites del ingenio lo que revela la temprana existencia de opiniones dispares en torno a los límites del humor. En su De officiis marca los límites del “decorum” (lo conveniente), un concepto inspirado de Panecio de Rodas que procede de Aristóteles. Cicerón también trata la cuestión en su De oratote y apela al humor como instrumento de persuasión en dos etapas: en la primera esboza los límites del humor y la segunda, a la apariencia corporal.

Los límites vienen definidos por su función en la retórica: el ingenio sirve para hacerse con el público sin caer en lo cómico. Según Cicerón, humor en la retórica sirve para administrar la censura dentro de un grupo social. Resulta que en la comedia antigua ateniense, este tipo de humor es fundamental. Las comedias de Aristófanes suelen tener parábasis, en la que el coro se dirige al público y diserta en nombre del autor.

Al cambiar las circunstancias políticas, la comedia nueva griega renunció a los temas políticos para abordar los de tipo familiar. La comedia antigua romana, al adaptar obras griegas, mantuvo la tradición de la nueva comedia griega. No había censura social porqué carecían de dimensión política. En el Poenulus de Plauto retrata los malos hábitos del público, humor étnico (a costa de los griegos) que sirve para reafirmar la propia identidad.

La comedia griega se sitúa en Grecia y la comedia romana también. Erich Segal concluye que, mientras la comedia ateniense se ajustaba a las normas de su sociedad, la comedia romana podía crear un mundo patas arriba donde las cosas prohibidas están permitidas. La comedia plautina tiene un humor de carnaval, el de la suspensión de las normas de la vida normal.

La comedia romana se representaba con ocasión de las fiestas y toda fiesta implica una suspensión de la normalidad cotidiana. Terencio cultiva una comedia con humor tenue, sin bromas hilarantes y sin situaciones de subversión social. El humor carnavalesco tiene una función social: censurar el comportamiento desviado de los miembros de un grupo pero en Plauto no hay censura frontal aunque sí función moralizadora. Ridentem dicere verum, dice Horacio.

Plauto incide en su teatralidad, musicalidad, surrealismo, en la diversión por la diversión, evitando el lenguaje indecente y los chistes abiertamente sexuales pero no usa lo cómico con la finalidad que le dieron Cicerón o los satíricos: para acusar y censurar.

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