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1. Orígenes_Plaza de Cataluña: la historia de una agonía

En 1842 la ciudad de Barcelona era bombardeada por Espartero (aquí los detalles); en 1843 por Prim. En las dos ocasiones, se bombardeó la ciudad al unísono desde dos puntos: lo alto del castillo de Montjuïc y la fortaleza de La Ciutadella, construida expresamente -después del sitio de Barcelona en 1714– para mantener la ciudad bajo control.
 

 
En 1844, las murallas todavía oprimían la ciudad pero hacía 20 años que el Paseo de Gracia había sido inaugurado. Ese mismo año, el Diario de Barcelona publicaba que, en el solar que había entre la muralla y el paseo, se construiría una plaza semicircular

http://devolucio.cat/ai1ec_event/0212-barcelona-bombardejad/

Pero todo quedó en nada hasta catorce años después: el Ayuntamiento de Barcelona, pasando por alto el Pla Cerdà que había sido aprobado e impuesto por el gobierno español en 1854, convoca un concurso para urbanizar la plaza y, de paso, todo el barrio del Eixample.

El concurso lo gana el arquitecto municipal Antoni Rovira i Trias que quiere construir una plaza monumental de planta rectangular 4 veces mayor que la actual. Pero en 1860, una real orden impone de nuevo el Pla Cerdà, que no contemplaba ninguna plaza. Aquí el proyecto del Eixample de Rovira i Trias que nunca llegó a ejecutarse. 

http://blogs.sapiens.cat/historiadorvital/2011/12/10/pla-rovira-i-trias-o-la-barcelona-que-no-va-ser/

 

Víctor Balaguer, cronista de la ciudad y encargado de poner los nombres de las calles que configuraban el Pla Cerdà, escribía en 1865: “(…) una vasta extensión de terreno que el público ha dado a llamar plaza y que las gacetillas de los periódicos y el vulgo han bautizado con el nombre de plaza de Cataluña. En el plano aprobado por el ingeniero Cerdà no existe semejante plaza, pero una y otra vez, con insistencia y tenacidad, ha pedido la prensa periódica que se establezca una plaza en aquel sitio (…) Todo induce a creer que acabará este sitio por ser la plaza de Cataluña que se reclama, y en este caso será una grande, vasta y espaciosísima plaza.

http://www.biografiasyvidas.com/
biografia/b/balaguer_victor.htm

La primera casa que se edificó en el solar fue la Casa Gibert en lo que ahora son las fuentes de la plaza. Y allí estuvo de 1861 a 1895. Parece que el señor Gibert fue muy atrevido para la época ya que, dentro de la muralla, todo estaba cerca y, esos terrenos quedaban muy lejos. 

Para ilustrar esta curiosa percepción de las distancias de los barceloneses de mitades del siglo XIX, destacar una anécdota: Ignasi Girona, hijo del burgués Manuel Girona, hizo construir el que sería el segundo edificio en el número 14 de la plaza. Su familia vivía en la calle Ample, cerca de Colón, y se lamentaban tristemente de que ya no lo verían más…

Pero respecto a la plaza, en realidad, nadie sabía qué hacer con esos terrenos y se propusieron numerosas urbanizaciones monumentales. En el libro de Permanyer “Biografia de la plaça de Catalunya” encontramos que en 1878, Domènec Call i Franquesa proponía (traduzo del catalán): “cuatro enormes torreones rematados con esculturas alusivas a cada una de las provincias catalanas y en medio un gigantesco monumento a la patrona de Santa Eulàlia rodeado de escudos y frutos y producto de cada una de las provincias, y todo para enaltecer a un homenaje escultórico a las glorias catalanas. Por si el mensaje era demasiado sencillo y breve, quería que las farolas, las rejas, las barandillas y los bancos fueran diseñados con todo tipo de símbolos patrióticos y heráldicos”.  

http://barcelofilia.blogspot.com.es/2012/07/circ-ecuestre-alegria-placa-catalunya.html

La ciudad crecía y la plaza acabó siendo un cruce y un punto de encuentro. Se instalaron charlatanes y tiendas ambulantes. Según Apel·les Mestres, se veían gigantes y pigmeos, mujeres barbudas y terneras con dos cabezas. Pronto se empezaron a levantar lujosas carpas y hasta un circo, que tenía que quedarse 6 meses y allí estuvo 16 años: de 1879 a 1895. 


De todos los artistas del circo, el más querido era el payaso Antonet que, además de ser muy gracioso, era capaz de saltar por encima de 4 soldados armados con bayoneta, 6 elefantes y 12 caballos. 

Una cosa más banal que generaba mucha expectación era cuando se les daba de comer a los animales en directo: los barceloneses se maravillaban ante un elefante que podía comerse 1000 panecillos de una sentada. 

Una construcción curiosa fue la del jardinero municipal Salvador Oliva, que en 1880 construyó una gran instalación con un paisaje interior con su bosquecito, cascada, palmeras y hasta un lago y un puente rústico.

SIGUE EN LA FASE 2 

SOBRE LA ERÓTICA DEL FRACASO 

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Instrucciones fase 1: No sufráis, será infinitamente más sencillo que montar un mueble de Ikea.

Esta primera parte del juego dedicado a la plaza de Cataluña os invita a rellenar este cuestionario cuyas respuestas están en el contenido proporcionado. Recordad que para que todos podamos seguir las puntuaciones de cada fase en el ránking, habría que registrarse en Educaplay. I que también tenéis la libertad de pasar olímpicamente de mis discursitos y hacer los juegos directamente. 

Un pequeño, importante y último detalle: la dificultad añadida es que el test, para ser superado, no permite ningún fallo. Todas las preguntas de este test pueden ser respondidas perfectamente solo con la información -directa o indirecta- derivada del contenido depositado en cada post.

Aquí, pues, el primer juego sobre los orígenes de la plaza de Cataluña y la historia de su agonía: 

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